Lo que la gente cree sobre la terapia psicológica (y por qué frena)
Hay ideas sobre la psicoterapia que llevan años circulando y que hacen que mucha gente dude antes de consultar. Algunas son mitos, otras medias verdades. Las revisamos.
En Uruguay la psicología tiene bastante presencia cultural. Se habla de terapia con relativa normalidad comparado con otros países de la región. Y aun así, hay frases que se repiten y que hacen que mucha gente postergue consultar.
Algunas son mitos directamente. Otras tienen algo de verdad pero están mal aplicadas. Vale la pena revisar las más comunes.
"La terapia es para gente con problemas graves"
Esta es probablemente la más extendida. La idea de que hay que estar en crisis, con un diagnóstico, o atravesando algo muy difícil para que tenga sentido ir al psicólogo.
La realidad es que la psicoterapia sirve para un rango muy amplio de situaciones: desde procesar una etapa de cambio (una separación, un cambio de trabajo, una pérdida) hasta entender mejor los propios patrones de comportamiento o simplemente tener un espacio de reflexión.
No hace falta estar "mal" para que sirva. Muchas personas van en momentos de sus vidas relativamente estables, y encuentran que es una de las cosas más útiles que hicieron.
"Si voy al psicólogo, es porque estoy loco"
Esta idea perdió terreno en los últimos años, pero todavía aparece, a veces como chiste, a veces en serio. Tiene que ver con el estigma histórico sobre la salud mental, que equipara consultar un especialista con tener una enfermedad grave o con perder la razón.
Ir al psicólogo es similar a ir al médico clínico o al nutricionista: es atender algo del funcionamiento propio que merece atención. El hecho de que se trate de la mente y no del cuerpo no lo hace diferente en ese sentido.
"La terapia dura para siempre"
Hay personas que hacen terapia por años, y está bien si les sirve. Pero también hay procesos breves, focalizados en un objetivo concreto, que duran meses. Depende del motivo de consulta, del enfoque terapéutico y de lo que la persona necesita.
La duración es algo que se puede hablar abiertamente con el psicólogo desde la primera consulta. No hay un compromiso implícito de seguir indefinidamente.
"En la terapia solo te escuchan pero no te ayudan con nada concreto"

Dependiendo del enfoque, la terapia puede incluir herramientas muy concretas: técnicas de regulación emocional, trabajo con pensamientos automáticos, estrategias para situaciones específicas, registros, ejercicios entre sesiones.
La terapia cognitivo-conductual, por ejemplo, es bastante práctica y orientada a resultados medibles. Hay también enfoques más exploratorios. La persona puede elegir o preguntar qué estilo de trabajo tiene el terapeuta.
"Si hablo de mis problemas, me voy a sentir peor"
Esta es comprensible. Poner en palabras algo difícil puede generar incomodidad al principio. Pero en la gran mayoría de los casos, nombrar lo que está pasando, con un profesional que ayuda a procesarlo, produce alivio más que malestar.
Lo que sí puede pasar es que las primeras sesiones remuevan cosas. No porque el proceso haga mal, sino porque se está tocando algo que venía tapado. Eso es distinto a empeorar.
"Los psicólogos siempre le echan la culpa a los padres"
Este es un estereotipo que viene de representaciones muy caricaturizadas del psicoanálisis. La psicoterapia contemporánea no funciona así. El trabajo terapéutico puede incluir explorar la historia familiar cuando es relevante, pero no desde un lugar de buscar culpables sino de entender contextos.
El foco suele estar en el presente: en lo que pasa ahora y en lo que la persona puede hacer.
"Me da vergüenza contar cosas tan personales"
Esta es quizás la más honesta de todas. El espacio terapéutico implica confianza, y esa confianza se construye de a poco. No hace falta llegar a la primera sesión y contar todo. La relación terapéutica se va construyendo, y un buen terapeuta sabe ir al ritmo que la persona necesita.
Además, el secreto profesional es parte de la práctica. Lo que se habla en sesión no sale de ahí.
Una última cosa
Si algo de lo que leíste resonó, o si hay algo que te viene rondando y no sabés bien cómo abordarlo, puede valer la pena al menos tener una primera consulta. No hay ningún compromiso en eso.
En Lucero Consultorios podés pedir turno con nuestros psicólogos por WhatsApp al +598 96 020 002. Estamos en Ejido 1385, Montevideo Centro.
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